La historia de la aldea

El primer nombre documentado en 1290 es Lugnanum Tyburinae. La hipótesis es que la aldea fue construida por los habitantes del valle subyacente del Tíber (Teverina) que treparon alto para escapar de la malaria, alrededor del siglo VI. d.C. El topónimo Lugnano podría derivar de Lucus Jani, bosque de Janus, cuya corresponsal femenina es Luna: como la del escudo de armas. [borghipiubelliditalia.it]

"Lugnano, uno de los pueblos más bellos de Italia, se encuentra en una colina rocosa de los Montes Amerini. Al norte y noreste está protegido por una cadena de montañas constantemente verdes y de fácil acceso; desde lo alto de sus antiguas murallas se puede disfrutar de un panorama espléndido y se puede ver el valle del Tíber, del que toma el nombre pues baña sus tierras. La zona predominantemente montañosa se extiende por unas 3000 hectáreas de cultivos de cereales, viñedos y olivares de los que se produce un aceite extra virgen de la mejor calidad, se puede respirar un aire saludable y vivificante en un clima siempre suave.

 

Antiguamente llamada Terra di Lugnano, para indicar sus posesiones extramuros y su vocación como centro agrícola. Desde la época romana forma parte del sistema agro productivo del territorio amerino, como lo demuestran documentos e importantes hallazgos arqueológicos en el yacimiento. de Poggio Gramignano, cuyos hallazgos se recogen en el Antiquarium del Museo Cívico del pueblo.

 

A principios y finales de la Edad Media asistimos al progresivo desarrollo social y económico de Lugnano que culminará con su transformación en municipio hacia el año 1000.

Lugnano ha sido durante mucho tiempo un aliado de la ciudad de Orvieto, de la que compartía la disputa entre los güelfos y gibelinos, en la época de los municipios. Documentada por una bula de Gregorio IX (1 de abril de 1239) está la victoria de los Lugnanesi y Orvietani contra Todi y Amelia que habían intentado asaltar Lugnano para obtener el control del Tíber. En 1449 por orden de Pío II (Enea Silvio Piccolomini) se restauraron las murallas de la Tierra de Lugnano. Posteriormente, tras los continuos abusos de los señores de las ciudades circundantes y motivados por el impulso innovador del Papa Julio II, los Lugnanesi instituyeron, en 1508, el Estatuto de la Tierra de Lugnano, con el que se reglamentaban todos los aspectos de la vida social y las relaciones entre los miembros de la comunidad.

El pueblo todavía aparece hoy encerrado dentro de las murallas de defensa, del siglo IX. Entre sus torres aún se puede admirar intacta la hermosa Torre Palombara. Hasta 1622, la puerta de S. Antonio ubicada en el lado este de las murallas era el único acceso al pueblo para quienes recorrían las carreteras secundarias conectadas a la antigua Strada dei forastieri, hoy vía Amerina, que algunos estudiosos consideran la ruta original de la calzada romana Guardia Tiberis que unía Amelia a Guardea."

[www.turismolugnanointeverina.it]